Perros de asistencia para personas con discapacidad, Fuente

Los perros pueden ser mucho más que mascotas. Pueden ser compañeros fieles que facilitan el día a día de sus dueños y que a veces incluso les ayudan a hacer frente a los miedos y problemas.

Tanto si se trata de barreras físicas del entorno como si se trata de una condición psicológica, los perros de asistencia están preparados para ayudar a las personas a superar las limitaciones derivadas de una discapacidad. Cualquier persona con una condición física o psicológica, que suponga un límite sustancial en su estilo de vida, puede adoptar un perro de asistencia.

 

Rasgos de los perros de asistencia

Aunque elegir una raza determinada no es imprescindible, se recomienda que sean dóciles, afectuosos y tranquilos y de carácter previsible. Algunos de los rasgos característicos de los perros de asistencia son una gran capacidad de aprendizajecarencia de agresividad (o escasa) y una buena reacción ante estímulos sonoros y señales. Los Golden Retriever, Labradores Retriever y los Pastores belga malinois destacan por ser muy inteligentes y tener grandes habilidades físicas. Por otro lado, los Alaskan malamuten son leales, trabajadores y muy nobles.

Es importante elegir al compañero canino según el tipo de discapacidad. En el caso de la discapacidad física, debe estar entrenado para recoger cosas del suelo, encender interruptores, abrir y cerrar puertas y cajones, etc.

 

¿Cómo solicitar un perro de asistencia?

Antes que nada, la decisión de adoptar un perro de asistencia debe considerarse muy detenidamente, puesto que la presencia de este nuevo compañero va a suponer cambios importantes en el estilo de vida. Aun así, muchas personas con discapacidad optan por la adopción debido a las facilidades en el día a día y al valioso vínculo afectivo que forman con estos compañeros.

Una vez tomada la decisión, la persona debe ponerse en contacto con la entidad. Ésta realizará una serie de pruebas para evaluar qué perro es más adecuado para la persona en función de la patología, el entorno y el domicilio, entre otros. Los perros de asistencia se pueden adoptar en protectoras de animales con los consiguientes gastos de vacunas, chip, esterilización, licencias, etc. y adiestramiento, un proceso que suele durar entre 6 y 12 meses y que puede hacerse en las instalaciones de la entidad o en el domicilio de la persona. En cualquier caso, muchas veces se harán entrenamientos conjuntos de prueba para ver si la persona y el perro congenian bien. En el caso de los niños suele requerirse un mínimo de edad, puesto que deben ser capaces de sobrellevar responsabilidades como cepillar al perro o sacarlo a pasear.

Algunas de las entidades de perros de asistencia con las que se puede contactar son AEPA (Asociación Española de Perros de Asistencia), ACGA (Asociación Catalana de Perros de Asistencia), Fundación BocalánARCADYSFundación Canadd InternacionalAsociación HidraCan PlanetEducan y Asociación Lealcan de Integración Canina. Hay que tener en cuenta que el proceso de adopción es lento debido a la alta demanda.

 

Ampliación de los colectivos beneficiarios

Recientemente se ha anunciado una modificación en la Ley reguladora de los perros asistenciales de Andalucía, que extenderá el derecho a las personas con discapacidades físicas y auditivas y no sólo a las de origen visual. Asimismo, incluirá a las personas con trastornos del espectro autista y epilepsia y diabetes. Los perros guías también serán considerados de asistencia, distinguiéndose los últimos en cinco categorías: guías, de servicio, de señalización de sonidos, de aviso de alertas médicas y para trastornos del espectro autista.

Además, la modificación de la ley especifica que la persona usuaria podrá tener al perro de asistencia a su lado en todo momento durante la jornada laboral y acceder con él a cualquier espacio del centro de trabajo en las mismas condiciones que el resto de la plantilla.

 

Reportaje de Admiestramiento de Perros LealCan