Un nuevo modelo de ratón para la Ataxia de Friedreich podría ser útil para evaluar el potencial de futuras terapias

 

Fuente, 1 de septiembre de 2016

 

Un nuevo estudio de la Universidad de California informó de varios déficits neuroconductuales desconocidos observados en un modelo animal para la Ataxia de Friedreich, que puede ser utilizado para evaluar el efecto de posibles terapias.

El estudio titulado: “Neurobehavioral deficits in the KIKO mouse model of Friedreich’s ataxia”, ha sido publicado por Marissa McMackin, y sus colegas, en la revista ‘Behavioural Brain Research’.

Para estudiar estos déficits neuroconductuales relacionados con la Ataxia de Friedreich, los investigadores han realizado varias pruebas en ratones KIKO (‘knockin-knock-out’), un fiable modelo animal para la enfermedad… El objetivo era determinar qué pruebas proporcionarían información sobre anomalías inducidas por una deficiencia en la proteína frataxina (causa de la enfermedad), y evaluar si éstas podrían ser similares a los déficits neuroconductuales observados en los pacientes.

Los ratones fueron sometidos a pruebas ideadas para imitar los métodos utilizados en evaluaciones de postura, marcha, y otros parámetros para medir la ataxia, utilizados en el diagnóstico de pacientes con Ataxia de Friedreich.

“El fenotipo neuroconductual del ratón KIKO incluye: ataxia cerebelosa, y disminuciones de sensibilidad periférica, de fuerza motora, y de resistencia”, escribieron los autores en su informe.

Los resultados revelaron que las pruebas, en cuanto a déficits neuroconductuales, son traducibles a las pertinentes manifestaciones clínicas observadas en pacientes con Ataxia de Friedreich… En particular, los animales presentaron reducción significativa el tiempo de agarre, lo cual es indicativo de fuerza muscular reducida, y compatible con las alteraciones en las funciones manuales, observadas en los pacientes… También presentaron resistencia reducida (falta de energía), lo cual, teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad mitocondrial, puede explicar por qué los pacientes tienen una menor capacidad para mantener su actividad.

Los investigadores también detectaron una reducción en la sensibilidad periférica en las patas traseras de los animales, la cual es comparable a la pérdida de la sensibilidad táctil en las extremidades inferiores de los afectados, como resultado de pérdida de ganglios neuronales en la raíz dorsal y de fibras nerviosas en la médula espinal.

Por último, los ratones KIKO presentan signos atáxicos clásicos, tales como una disminución de la secuencia normal en los pasos, y una postura más amplia (patas separadas), resultante de su estabilidad reducida.

Los autores creen que la descripción de estas anormalidades soportadas por los ratones KIKO, lo sitúan como un modelo fiable para el estudio de la Ataxia de Friedreich, y que estas características se pueden utilizar en estudios futuros para seguir la progresión de la enfermedad neurodegenerativa y calificar el beneficio terapéutico de potenciales terapias.

 

 

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