Guiño solidario

 

Como ya se habrán percatado nuestros afines y sufridores, que de todo habrá, pocas cosas nos satisfacen más que sacar a pasear nuestro orgullo. Y una ocasión inigualable es cuando nuestra camiseta solidaria, nuestro símbolo de lucha contra la ataxia, se pone en marcha, como es el caso.

 

Y es que este trapo es bastante más que una tela negra con un dibujo. Es un compendio de sentimientos e ilusiones que representa y define fielmente los anhelos de nuestro colectivo.

 

Esta vez un nuevo amigo quiso hacer un guiño a los nuestros y el 25 de septiembre, para celebrar el día de la ataxia, se prestó gustoso a vestir, para ir a trabajar, nuestra camiseta insignia, que este año va acompañada de una hermosa mascarilla a juego, por razones hartamente conocidas por todos.

 

Pero, ¿de quién estamos hablando? Pues podemos avanzar sin miedo a equivocarnos que pocos habrá que, en sus redes sociales, no hayan recibido alguna vez un video de él en “Rock fm”. Emisora de radio, donde trabaja de colaborador poniendo una pincelada de humor del bueno a la cotidianeidad.

 

Sí. Es ese tal Alex Clavero, el francotirarock; ese chico de Valladolid que nació “en un pueblo tan pequeño que se llama Casasola”; ese que hace sus monólogos en el programa “el pirata y su banda”… Pues resulta que quiso ponerse al lado de Fedaes con lo que mejor se le da, hacer reír. 

 

Y para ello, en esta ocasión hablar de los “costruños” de los grandes de la música, se enfundó en la camiseta que representa la lucha de este colectivo por poner fin a la ataxia, una enfermedad que no conocía hasta ahora, pero que aporta mucho sufrimiento, destroza sueños, fractura ilusiones, quiebra expectativas y deteriora vidas.

Gracias Alex, por tu buen hacer para arrancar al común de los mortales una sonrisa con tu humor tan genuino, cosa tan poco valorada hasta hace poco, pero tan preciada hoy día por las circunstancias en las que se encuentra la humanidad; pero, sobre todo, gracias por la solidaridad que demuestras con tu gesto hacia nosotros, haciendo sentir “que la vida merece la pena